Editorial española busca compilar testimonios sobre la cuarentena

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Mientras las grandes urbes se asemejan a un pueblo fantasma, los ciudadanos se han escondido y la desolación baña cada rincón. El abrumador silencio de la espera y la incertidumbre de sobrevivir han caracterizado a quienes ahora se encuentran en el nuevo epicentro de la pandemia internacional de coronavirus. Por su parte, la situación española se ha agraviado con el paso de los días; han alcanzado los 47 mil 610 infectados y 3 mil 434 muertes, siendo el segundo país con la mayor cifra mortuoria, detrás de la península itálica. De un día para otro, se encontraron con 738 fallecido en manos del virus. La epidemia se encamina hacia una nueva peste negra contemporánea en el territorio europeo. Nosotros no podemos entrar, ellos no pueden salir, ¿quién nos contará la verdad de lo que se vive a diario en los hogares ibéricos? 

La editorial madrileña LoQueNoExiste ha lanzado un comunicado en el que buscan reunir testimonios de quienes padecen esta extrema cuarentena, compilándolos en un libro de relatos; la historia de la pandemia narrada desde el corazón de la misma. 

“Sólo nos quedan las palabras y nos estamos quedando sin ellas, así que por nuestra parte hemos decidido crear un libro para hacer historia con los relatos de personas desde todas las partes del mundo y que no queden en el olvido los sentimientos” concretó Mercedes Pescador, responsable de la editorial. 

El próximo 11 de abril termina la convocatoria para los ciudadanos de todo el mundo, en la que nos invitan a enviar los testimonios que nos ha dejado esta nueva crisis internacional. De acuerdo con Mercedes Pescador, se han recibido escritos nacionales de Baleares, Almería Murcia y Cantabria; los otros países que han participado, hasta ahora, son Argentina, México, Perú y Bélgica. 

LoQueNoExiste se fundó en 2007 y ha sido una pequeña, pero renombrada, editorial en Madrid, ahora buscando estimular la comunicación y creatividad en tiempos oscuros de encierro; nuestros instintos básicos modernos se han roto tras un confinamiento que no parece tener fin. 

“Nos queda la palabra y las palabras son poderosas para cambiar el mundo y avanzar”, concluye Pescador.