Wes Anderson: 51 años de simetría y color

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Hace 51 años, en la ciudad de Houston, Wesley Wales Anderson llegó a un mundo incoloro, el cual se encargaría de rellenar. Creciendo en las áridas calles texanas, el pequeño creador ya corría con una super-8 en la mano, captando en el negativo lo que se encontrara. Actuando en pequeñas producciones escolares de teatro, Wes sabía que su destino estaría en las artes istriónicas. Cuando estudiaba filosofía en la universidad de Austin, conoció a quien se convertiría en su mano derecha en las grandes producciones de cine: Owen Wilson. Juntos escribieron la ópera prima del realizador estadounidense, “Bottle Rocket” (1996). La historia se centra en tres amigos, uno de ellos siendo rescatado de un manicomio, para efectuar un robo y desaparecer. Owen Wilson tomando el papel principal junto a otro de los rostros más emblemáticos del cine de Anderson, su hermano Luke Wilson. 

Poco después, Anderson y Wilson alcanzaron la fama con “Rushmore” (1998) – Max Fisher, un estudiante de la academia Rushmore, desarrolla un amor platónico con una maestra – y “The Royal Tenenbaums” (2001), una familia dividida por un padre negligente. Esta última los llevó hasta los Premios de la Academia, nominados como mejores guionistas. Para este punto, Anderson ya era reconocido por sus paletas de colores, la simetría de los planos y las disparatadas historias. 

“Quiero tratar de no repetirme. Pero al parecer lo hago continuamente en mis películas. No es algo que me esfuerce por hacer. Yo sólo quiero hacer películas que sean personales, pero interesantes para una audiencia”. 

En la cinta “Rushmore” ya había trabajado con el comediante Bill Murray, quien también se posicionaría como una de las piezas claves en la cinematografía de Wes Anderson. En 2004, Murray saltaría a la pantalla grande como el estelar en “The Life Aquatic with Steve Zissou”. Sin embargo, fue uno de los trabajos menos aplaudidos del realizador, pero eso no lo detuvo; regresaría con una de sus obras más completas. 

“The Darjeeling Limited” (2007) cuenta la historia de 3 hermanos que van en busca de su madre hasta la India, luego del fallecimiento de su padre. Protagonizada por Owen Wilson, Adrien Brody y Jason Schwartzman – actor y guionista que ahora tiene una larga carrera junto a Anderson – le devolvió esa seguridad e identidad cómica frente al medio cinematográfico. La cinta venía acompañada con un pequeño cortometraje titulado “Hotel Chevalier”, en el cual se profundizaba sobre el contexto de uno de los personajes, protagonizado por Natalie Portman y Jason Schwartzman. A partir de ese momento, sólo serían aciertos por parte del director texano.

En 2009 estrenó su primera cinta animada: “Fantastic Mr. Fox”, una adaptación del cuento infantil creado por Road Dahl. La película fue amada por su público y bien recibida por la crítica, tanto que le consiguió la nominación por mejor película animada en los Premios de la Academia. Su siguiente producción fue “Moonrise Kingdom” (2012), el clásico indie que se puso de moda por más de un año; Suzy Bishop y Sam Shakusky, dos niños con problemas familiares, deciden huir para consumar su amor infantil. Este largometraje pasó a Wes Anderson de ser un director de cine de autor aclamado por la crítica europea, a el favorito de una generación. Aunque, la que muchos consideran su obra maestra, apareció un par de años después. 

“The Great Budapest Hotel” (2014) fue su filme más reconocido a nivel mundial, pues recaudó más de 175 millones de dólares y ganar muchos premios internacionales, como el Globo de Oro por mejor película y dirección. De igual forma, consiguió 9 nominaciones en los Premios de la Academia, llevándose 4 a casa. Juntando a un cast estelar con Ralph Fiennes, Tilda Swinton, Bill Murray, Adrien Brody, Willem Dafoe, Saoirse Ronan, Jude Law y la presentación del actor Tony Revolori. 

Su última cinta, “Isle of Dogs” (2018) fue un regreso a su etapa de animación stop motion. En la ciudad nipona de Megasaki, todos los perros callejeros son llevados a una isla hecha de basura debido a una extraña gripe que han desarrollado los canes. Sin embargo, Atari, un niño con grandes ambiciones, no está dispuesto a abandonar al perro que lo ha cuidado en la isla. Con la fama que ya carga sobre sus hombros, Anderson no necesito mucho para que esta producción fuera popularizada y alabada por su audiencia. Y esto no es todo por parte del imparable cineasta. 

Justo antes de que iniciara la crisis sanitaria de coronavirus, Wes Anderson había compartido el adelanto de su nueva película: “The French Dispatch”, la historia de una editorial en el siglo XX. Como es costumbre, Anderson reunió un cast envidiable y muchos de ellos son sus hijos prodigios, pues han crecido junto al director y escritor. 

Wes Anderson ha sido una influencia enrome en el cine contemporáneo Indie. Ha destacado por un estilo que se reconoce en segundos, lleno de colores y un cuidado estético de la creación que incluso podría parecer exagerado.