Enrique Alführer

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El 2020 nos ha regalado -para bien o para mal- momentos e incidentes que nos han hecho reflexionar sobre el rumbo en el que se dirige el mundo y, por ende, nuestro país. En los últimos días, hay dos nombres que han sonado con fuerza. Lamentablemente, para recordarnos que la brutalidad policial, el clasismo y el racismo siguen vigentes.

Por un lado, George Floyd, un joven afroamericano que fue brutalmente asfixiado por elementos de la policía de Minneapolis en Estados Unidos, por pagar con un billete falso. Este hecho llegó para recordarle a los americanos que el racismo y la brutalidad policial siguen vigentes. De poco sirvieron las manifestaciones hace unos años, en las cuales también se exigía justicia por abusos incitados por el racismo de parte de elementos policiacos en nuestro vecino país del norte.

En el estado de Jalisco han empezado manifestaciones por la muerte de Giovanni López, un joven albañil de 30 años que el 4 de mayo fue detenido por elementos policiacos y murió un día después tras una golpiza que le dieron los oficiales en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos. A tan solo 30 kilómetros de la capital del Estado.

Por más que Hugo López Gatell recomendó que no se tomaran medidas represoras para hacer obligatorio el uso de cubrebocas u otros elementos para controlar la pandemia, el Gobierno de Jalisco hizo caso omiso. Las recomendaciones del Gobierno Federal para no criminalizar a las personas fueron en vano.

Aunque, el Movimiento Ciudadano nos advirtió de cierta manera al ocupar carteles muy parecidos al de la Alemania Nazi para “concientizar” sobre el combate al COVID-19. Enrique Alführer había llegado.

Las protestas en la capital del estado no se hicieron esperar. Las y los manifestantes alzaron la voz en el centro de la Ciudad de Guadalajara el día 4 de Junio. Se manifestaron frente a Palacio de Gobierno a la voz de “Alfaro Asesino”. Actos de brutalidad policial marcaron las protestas -irónicamente-.

El Gobernador de Jalisco, en su paranoia y cobardía, salió a través de un video a culpar al Presidente López Obrador y a MORENA de estar detrás de las protestas e indicó que las y los manifestantes “no son de aquí de Jalisco, de Guadalajara”. Salió a “sacudirse la culpa”, pero a la vez, salió a dar un fuerte golpe político en contra del presidente y quienes le siguen. Ridículo.

Por su parte, el Presidente dijo que a pesar de las diferencias, no iba a responder a los señalamientos de Enrique Alfaro, acertadamente indicó que él representaba al estado mexicano y que no era la persona indicada para inmiscuirse en cuestiones partidistas. Por su parte, el Presidente Nacional de MORENA, Alfonso Ramírez Cuéllar, señaló que el Gobernador de Jalisco estaba equivocado y que MORENA no estaba detrás de las manifestaciones en Guadalajara, como lo había señalado Alfaro en su video.

La cobardía y cinismo de Enrique Alfaro no tiene límites. Su video, podría recordarnos el Cuarto Informe de Gobierno de Gustavo Díaz Ordáz, en el cual justificó la represión estudiantil. No es para menos señalar que nunca negó que usará la fuerza pública para reprimir. Y, con el argumento derechista por excelencia que consiste en el supuesto respeto al estado de derecho, Alfaro justificó los abusos policiales en las manifestaciones.

Cinco policías golpeando a un manifestante, agresiones con piedras y palos, policías empujando y jaloneando mujeres. Por si fuera poco, hay registro de policías que arrebatan celulares cuando veían que la gente grababa los abusos anteriormente expuestos. Así mismo, se reportaron DESAPARICIONES FORZADAS.

El día sábado, Enrique salió a relacionar al narco en la problemática de las agresiones y desapariciones en las manifestaciones. Algo que podría ser preocupante. Más que advertencia, parecería amenaza. El Gobernador podría ocupar ese argumento para defenderse ante una posible escalada en los casos de abuso policial.

Igualmente, cambió su versión de los hechos y señaló que la Fiscalía había desacatado sus órdenes y por ello se habían dado los casos de agresiones a los manifestantes. Fue cobarde y no mantuvo su versión de que habían sido provocados por personas relacionadas a MORENA o al Presidente López Obrador.

Alfaro sueña con gobernar el país; lamentablemente, ya gobierna Jalisco. Son mucho pueblo para un gobierno fascista.

*Las opiniones del autor son estrictamente personales*