Clases de Historia, la corona de la ‘trilogía de la tristeza’ de Marcelino Islas

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Marcelino Islas, director de una trilogía femenina

En 2010 “Martha”, protagonizada por Magda Vizcaíno, se convirtió en la ópera prima y tesis del egresado de CENTRO, Marcelino Islas. A esa cinta, le seguirían, “La Caridad” del 2015 y finalmente “Clases de Historia” estrenada en festivales hace tres años. Sobre ésta, su más reciente obra, el cineasta habla para IdentidadMx de las implicaciones de la llamada “trilogía de la tristeza”.

Marcelino Islas formó parte de la primera generación que estudió “Cine y Televisión” en la escuela CENTRO. Al momento de su graduación, este joven originario de Satélite decidió crear una historia sobre pérdidas, soledad y vejez a la que llamó Martha. Ocho años después estrenaría Clases de Historia, con temáticas similares a sus creaciones anteriores y protagonizada por Verónica Langer, actriz con la cual ha trabajo anteriormente y que se ha convertido en una fuente inagotable de inspiración artística, así como femenina.

El director ha obtenido el don de interpretar la sensibilidad femenil y el entendimiento de una realidad ajena a la masculinidad que pocos pueden preciar de convertir en arte. Aunque, él mismo declaró que: “no tengo una agenda de hacer películas con mujeres protagonistas -tal vez en mi inconsciente sí- pero esto viene de la observación por crecer con mi mamá, mis hermanas y ahora con mi esposa e hijas. Retrato lo que conozco y vivo, de lo cotidiano y así construyo mis dramas”. 

En Clases de Historia el lente se enfoca en Vero, una maestra de secundaria cuya vida marital y entendimiento con sus hijos se desploma a grandes pedazos. La monotonía de una existencia supeditada por la enfermedad -el personaje padece cáncer- se interrumpe con la estrepitosa pero necesaria llegada de Eva, una alumna rebelde que verá en su maestra un alma para complementar su existencia. La relación entre ambas mujeres de edades y condiciones en polos opuestos es una historia de amor y comprensión en el más puro sentido.

El papel protagónico lo escribió Marcelino expresamente para Langer, y en esta ocasión el deseaba “desmarcarme de lo que había hecho en “La Caridad”, aquí quería buscar la luz y que el personaje sea plenamente ella, decir que nunca es tarde para comenzar a vivir y ser lo que somos”.

Durante este proceso, la actriz trabajo codo a codo con el director en un traje hecho a la medida para ella. Aunque propiamente no era la guionista, su presencia en el desarrollo y retroalimentación fue inevitable para conformar una cinta con mujeres complejas, alejadas de los convencionalismos del cine mexicano.

Con Renta Vaca, la joven estudiante encargada de desordenar el universo de la maestra, Marcelino Islas explicó que trabajó con ella en el tono, así como en la química que permite la magia en pantalla, entre alumna-maestra. Islas recordó que: “Renata tiene un muy buen ojo, hicimos ensayos con ella y comenzó a surgir la vibra entre ellas. Supe que ellas tenían que encarnar a los personajes”.

Al cuestionamiento de cómo imprimir realismo a la relación que surge, alejándose de la condescendencia usual en filmes mexicanos, el cineasta y guionista confesó trabajar a partir de la honestidad. Escuchar en todo momento no sólo a las actrices, pero a las voces femeninas en la producción y que las vivencias sean reconocibles para cualquier persona que se acerque a la historia. No es ninguna novedad que los guiones de Islas privilegian la experiencia femenina y tampoco esconde la importancia del amor e incluso, sexualidad en la adultez: “el problema en el cine es la falta de representación sexual y de raza. Es bonito encontrar empatía con una mujer de setenta y tantos o con una chica de dieciséis, lo que nos hace humanos es la capacidad de conectar”.

Para quien este familiarizado con las historias del director, no es sorpresa encontrar una danza constante entre música y desarrollo de la trama. En Clases de Historia, Marcelino utiliza por primera vez música extradiegética, -es decir, a diferencia de la diegética no existe un aparato u objeto de donde provenga la música como podría ser un radio, bocinas o computadora- lo cual permite apreciar mejor los cambios internos de las protagonistas. Una banda sonora que va desde Oscar Chávez, Kenny y los Eléctricos, Ruzzi o Young Tender.

Estrenando en festivales internacionales en 2018 como Tokio, Múnich, Hamburgo y Florencia, así como nacionales en Los Cabos, la cinta obtuvo un grato recibimiento sobre todo en la comunidad LGBT+. Acerca de las diversas interpretaciones que recibió, el cineasta comentó: “la idea principal de Clases de Historia es abrazar lo que somos, es una carta de amor luminosa que conecta con estos tiempos de oscuridad y contención. Es importante encontrar una ventana para compartir y poder estrenar en cines, hay que salir y regresar poco a poco a nuestra vida”.  

Una curiosidad en el cosmos de Marcelino Islas es Eva. El personaje femenino que pone de cabeza y en jaque a las mujeres con una monotonía intrínseca, en cuanto a esta creación recurrente el guionista dijo que tiene: “una relación bíblica con la primera mujer que viene a detonar todo. Proviene de mis primeros trabajos en la escuela, en este universo planteado ella saca a los personajes de su contención y los invita a morder la manzana. Próximamente va a aparecer ahora con Ana Valeria Becerril”.  

Y es que, en el Festival internacional de Cine de Guadalajara, Marcelino Islas presentará un coming of age femenino. Mi novia es la revolución, estrenará en la sección “Premio Maguey” del festival. Esta cinta cuenta la historia del México sumergido en los noventas y especialmente la vida de Sofía, una joven de catorce años, que ante el aburrimiento cotidiano encuentra en Eva, una oportunidad para descubrir aquellas primeras veces: amor, desamor y amistad. Islas ahondó: “la hice para mi hija. ella es la protagonista. Fue lindísimo el proceso del rodaje y aunque no lo debería de decir porque soy su papá, es una gran actuación lo que ella logra. Es mi película más personal hasta el momento y una revolución de lo que he hecho”.

Actualmente, y a la espera del estreno en festivales de Mi novia es la revolución, el cineasta no tiene planes de otro guion, pero se enfoca en su rol como maestro de cine en CENTRO y SAE. El mundo cinematográfico ha sido transformado de manera permanente, eso lo saben perfectamente aquellos dedicados a este arte: “el cine tiene la posibilidad de vernos reflejados. Espero y el público nos de la oportunidad de ver, “Clases de Historia”, hay que ver el cine en salas y, sobre todo, comenzar a disfrutar vivir”.

 

Clases de Historia estrenará en cines a nivel nacional el próximo 09 de septiembre. Imperdible tanto por las actuaciones e historia y, sobre todo, por tratarse de una propuesta que se desvincula de la sosería abundante en el cine mexicano actual.