Reciclaje apoya modelos educativos y promueve la inclusión

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• Robótica educativa puede redimensionar el uso de materiales y residuos urbanos.

En México se generan alrededor de 42 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos al año, y únicamente se recicla el 14%; cada habitante de las ciudades grandes de nuestro país, como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, producen un kilo y medio de desechos al día en promedio.

De acuerdo con un reporte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), encabezado por el académico, Arcadio Monroy Ata, catedrático de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza, de esos 42 millones de toneladas de residuos urbanos, un 70% termina en rellenos sanitarios que, en numerosas ocasiones, son tiraderos a cielo abierto que generan contaminación del suelo y el agua, así como afectaciones para la salud de las personas.

Sobre este tema, en Jalisco, el gobierno de estado reporta que se generan, aproximadamente, 14 millones 343 mil toneladas anuales de Residuos de Manejo Especial (RME), de las cuales, únicamente se reciclan alrededor de 3 millones 570 mil toneladas.

Entre los residuos que más se rehúsan encontramos madera, cartón, plásticos de diferentes densidades, particularmente PET, así como metales ferrosos y no ferrosos, papel, vidrio y aluminio.

En el marco de la conmemoración del ‘Día Mundial del Reciclaje’, otro dato interesante de la UNAM es que solo se recicla el 32% de, aproximadamente, 8 millones de toneladas de desechos plásticos. A pesar de que México es uno de los principales consumidores de bebidas envasadas en PET y que este material permite beneficios económicos, en nuestro país no hay suficiente infraestructura para el proceso de reciclado, por lo que los envases terminan hasta en el mar.

En ese contexto, la directora general y fundadora de la escuela de robótica educativa i- bot4FUN, Ana Habib, explicó que el uso del material reciclado permite reducir el impacto a
los recursos naturales generar empleos, logrando revertir el cambio climático. Sin embargo, el principal obstáculo para el reciclaje de los desechos es que no se separan desde su origen y al mezclarlos pierden su valor y se convierten en basura.

«El programa y modelo integral educativo de i-bot4FUN, busca impulsar en nuestro alumnado el uso de material reciclado, así como concientizar e inculcar en las niñas y niños desde temprana edad, la reutilización de materiales que se encuentran en su entorno y sus hogares, independientemente de su clase social, utilizamos tapas de plástico, botellas PET, cartón, entre otros materiales, es importante concientizar a los menores en el uso del material reciclado e invitar a la ciudadanía a participar de este cambio que empieza en casa”, afirmó Ana Habib, quien es licenciada en Administración de Empresas por la Universidad Pontificia Católica de Minas Gerais, Brasil.

En i-bot4FUN, la única “StartUp” en América Latina que implementa un modelo educativo basado en uso de materiales reciclados, se impulsa el desarrollo de la robótica por medio de la metodología STEM, acrónimo de Science (Ciencia), Technology (Tecnología), Engineering (Ingeniería) & Maths (Matemáticas), incorporando estas mismas disciplinas de
manera horizontal para que las niñas y los niños puedan desarrollar proyectos con la reutilización de materiales, potenciando su desarrollo cognitivo, dando vida a lo que en generaciones pasadas era visto como basura y no como instrumento para crear cosas nuevas, aseguró Ana Habib.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, declaró el 17 de mayo como el ‘Día Mundial del Reciclaje’, con el objetivo recordar la estrategia de “reducir, reutilizar y reciclar” los materiales que son considerados desechos, así como reorientar el comportamiento de todos los ciudadanos con vista a mejorar el medio ambiente.

A escala global, en un plazo de 10 años, la mayoría de las empresas tendrán que impulsar modelos sustentables, ya que las nuevas generaciones se encuentran más conscientes del reciclado, además empoderan a otros grupos porque saben que el poder del consumidor es muy alto y que comprando productos o servicios con base sustentable contribuyen al cuidado del ambiente.

La filosofía de i-bot4FUN busca potencializar la creatividad cuando los alumnos por sí solo empiezan a reciclar utilizando otros materiales, juguetes en desuso y equipos electrónicos obsoletos que se encuentran en su entorno para crear proyectos con los conocimientos de robótica, electrónica y ingeniería que les brindamos en nuestra escuela.

“La tecnología actual no tiene la capacidad de separar los desechos si los tiramos en una sola bolsa de basura, tenemos un compromiso público de buscar soluciones y convertimos en ‘micro-influencers’ e impulsar uun cambio de mentalidad para resolver este problema con afectaciones globales”, finalizó Ana Habbib, directora de i-bot4FUN.