Las dos narrativas sobre el paro en el IMSS: ¿qué se dice y qué se interpreta?

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Por Jesús Franco

Los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que pertenecen a diversas secciones y unidades de la base trabajadora, médicos, enfermeras y personal administrativo a nivel nacional, llamaron a un paro de labores, luego que el 8 de octubre se rompiera la mesa de negociación con autoridades sindicales y federales. Pero parece que solo es la punta del iceberg.

Aunque el principal motivo fue el rechazo al aumento salarial de 2.9% propuesto por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), en la arena digital y los medios de comunicación han surgido distintas narrativas que llevan a una sola.

Narrativa a modo

La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en su Conferencia Mañanera del 14 de octubre, acusó de oportunismo y uso político de las movilizaciones y paro de labores en el IMSS. Dijo que la «derecha» y los bots en redes sociales están aprovechando las inconformidades para golpear a su gobierno. Ante esto, y para reforzar la narrativa, el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano presentó un estudio sesgado en el que señaló:

«Del 8 al 15 de octubre el 75% de las interacciones digitales relativas al IMSS han sido negativas, con un 59% realizadas por cuentas de bots. Esto frente al 22% positivo y al 3% neutro».

Sin presentar datos concretos, señala que el 59% de las cuentas que potencian mensajes de analistas políticos o periodistas críticos al gobierno son automatizadas.

También presumió tomas aéreas de la manifestación del pasado martes 13 de octubre en la que pidió a la ciudadanía sacar sus conclusiones:

«Sí es importante que cada quien tome sus propias conclusiones. Es el momento previo a que llegaran al Instituto Mexicano, el Seguro Social, más o menos ahí por Paseo de la Reforma. Esa es la manifestación. Para que cada quien haga su conteo de cuántas personas participar», mencionó en un intento por minimizar dicha manifestación.

A nivel de comunicación política, la titular del Ejecutivo Federal lanzó una diatriba para minimizar de manera indirecta un movimiento que ya es nacional.

¿Qué se dice y qué se interpreta?

A pesar de que se anunció un paro nacional, la realidad es que hay interrupciones escalonadas de labores en decenas de unidades médicas y movilizaciones masivas con presencia en, al menos, 25 estados y cerca de 37 ciudades del país. Es decir, los derechohabientes siguen accediendo a sus consultas regulares y los hospitales y centros de salud siguen funcionando. Claro, bajo las limitantes que históricamente enfrentan.

A nivel cualitativo se han identificado tres líneas argumentativas que son transversales y han tenido eco tanto en la prensa escrita, la digital y las redes sociodigitales:

Medios de Comunicación Masiva

La cobertura, a nivel notas informativas, puede considerarse neutra ya que ha dado voces tanto a lo declarado por las autoridades, así como las voces del IMSS que señalan que hay una crisis al interior del instituto, sobre todo por la falta de insumos. Sin embargo, columnistas han escrito que el sistema de salud colapsó o que existe una crisis descontrolada de desabasto. Ante esto, Sheinbaum en la sección Detector de Mentiras de la Mañanera se les calificó de «chismosos» y «chismosos de la comentocracia» y se negó que existiera dicho desabasto. Pero fue la misma Presidenta de México quien aseguró que existen dificultades relacionadas con la entrega de determinados medicamentos e insumos, culpando a los proveedores.

Redes Sociodigitales

Bajo las palabras clave #ParoNacionalIMSS, #SNTSS, Zoé Robledo, Rafael Olivos, huelga IMSS, aumento salarial IMSS, desabasto IMSS, se pudo identificar un sentimiento 70-30, en donde la primera cifra es de rechazo o crítica, mientras que la segunda muestra la aprobación. También, una línea de comunicación emotiva que han utilizado colectivos que están en favor de las manifestaciones está la re-publicaciones de videos en los que se ve al personal de salud trabajando en la Pandemia por COVID-19: #HéroesDelCovid.

Y es que otra de las demandas que exigen los trabajadores es la regularización, basificación inmediata y otorgamiento de todas las prestaciones de ley para los miles de médicos, enfermeras y camilleros que fueron contratados de forma temporal durante la emergencia sanitaria por COVID-19 y que siguen laborando sin estabilidad contractual.

Canales oficiales

Desde las cuentas oficiales en redes sociodigitales de Claudia Sheinbuam, Gobierno Federal, titular del IMSS, así como boletines de prensa difundidos por el gobierno, se ha buscado minimizar las protestas en todo el país. Incluso, la mandataria mexicana ha asegurado que los medicamentos se compran pero no llegan a tiempo a los pacientes. De paso, aseguró que sectores de la oposición (entre periodistas y políticos), así como los críticos de la 4T en redes buscan «magnificar» los problemas de salud con fines políticos y de confrontación.

Dos realidades que no deben analizarse como una sola

Ante esto, lo que está sucediendo en el IMSS debe analizarse bajo dos ópticas.

La primera es que no se trata de un asunto político, sino de la defensa de los derechos laborales. Sheinbaum ha declarado:

«Ahora, de ahí a que haya una crisis del sistema de salud y que las cosas están funcionando muy mal y que todo está mal, tampoco. Y además, hay que decirlo también, ha aprovechado la oposición y toda la botiza, los bots, los millones de bots para subirse al tema».

Sin embargo, uno de los puntos del pliego petitorio de los trabajadores es la exigencia de mejores condiciones salariales y laborales, así como de una provisión suficiente de materiales, equipo e insumos.

Dentro de la segunda, en el ecosistema X la conversación sobre conflictos laborales se ha englobado en el hashtag #ParoNacionalIMSS, en donde se han aglutinado las consignas contra el líder del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Rafael Olivos, de quien piden la renuncia.

Podría decirse que las ópticas digitales, así como la narrativa oficial coinciden en un argumento: existen malas condiciones laborales y un desabasto generalizado de medicamentos e insumos médicos en el Instituto Mexicano del Seguro Social. El conflicto sigue vivo, los bloqueos en algunas ciudades también y parece que ni Gobierno ni Sindicato piensan ceder.