
En un discurso de marcado carácter histórico, Su Majestad el Rey Mohammed VI proclamó el inicio de una nueva fase en la consolidación de la marroquinidad del Sáhara, tras la reciente resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que respalda la Iniciativa de Autonomía propuesta por Marruecos como marco político único, realista y viable para resolver el diferendo regional.
El Soberano destacó que más de dos tercios de los Estados miembros de la ONU apoyan hoy la posición del Reino, lo que refleja —según subrayó— “el fruto de una diplomacia firme, coherente y guiada por la legitimidad”. En este sentido, resaltó el papel de las grandes potencias internacionales, entre ellas Estados Unidos, Francia, España, el Reino Unido, Rusia y la Unión Europea, que reconocen la soberanía económica de Marruecos sobre sus provincias del Sur y fomentan activamente la inversión y la cooperación en esta región estratégica.
El Monarca llamó a mantener una visión constructiva y a reforzar los lazos de buena vecindad en el norte de África, reiterando su invitación a un diálogo sincero y fraternal con Argelia. Asimismo, tendió la mano a los habitantes de los campamentos de Tinduf, animándolos a integrarse en el proyecto nacional y a participar plenamente en el desarrollo de las provincias del Sur dentro de un Marruecos unido y estable.
El discurso del Rey Mohammed VI simboliza una victoria diplomática sin precedentes para el Reino y confirma la solidez de su estrategia exterior, basada en el respeto mutuo, la cooperación y la búsqueda de soluciones pacíficas. Esta nueva etapa consolida al Sáhara marroquí como un espacio de estabilidad, desarrollo y proyección económica para todo el continente africano.


